A veces me siento realmente entre tantos mundos que olvido completamente donde está mi cabeza, pero el corazón sigue intacto.
Es casi como congelar el tiempo, dar paso al olvido y observar como poco a poco, uno a uno los recuerdos se van deshaciendo como azúcar.
Paciencia. Todo es paciencia.
Pero ahora no se trata de éso.
Estoy en medio de una batalla, esperando despertar sin sentir, sin extrañar.
Cualquiera se agota, vivir así no es sano …
Pero siento que me arrancan los huesos, me dueles increíblemente.. En los labios.